Increíble historia que ocurrió ayer en el municipio de Baiona en Galicia, que
como bien se indica parece digno de una película de terror. Victor Conde y su hijo
se encontraban realizando con sus bicicletas de ruta por una carretera secundaria
que conecta la propia villa con el pueblo de Mougás, a eso de las 10:30.
Mientras circulaban por la estrecha carretera,
en paralelo ambos pero lo más pegados posibles al arcén, se les acercó
esta conductora a bordo de un Peugeot 205 y comenzó a perder la
paciencia al ver que al ciclista circulaba con, totalmente lógica,
lentitud. No podía rebasarlo debido a la poca anchura de la calzada y a
que circulaba en paralelo, protegiendo de forma totalmente legal a su
hijo que circulaba pegado al arcen.
Al poco tiempo la conductora comenzó a hacer sonar su bocina, a lo
que el ciclista contestó levantando el brazo y ofreciendole la
posibilidad de adelantarlo. Contra todo pronóstico, la conductora arremetió
contra la bicicleta del sorprendido hombre por tres veces hasta que consiguió
tirarlo al suelo, mientras el hijo asustado se echaba hacia el arcén.
El pequeño vehículo pasó por encima de la bicicleta destrozándola, para
posteriorme parar más adelante. Seguramente en ese momento las víctimas
pensaron que la conductora del vehículo se bajaba para auxiliarlos pero
se equivocaban totalmente. La chica, bajo un estado de total
nerviosismo, se apeó del vehículo e intentó agredir al pobre hombre y a
su asustado hijo.
Otros ciclistas, que pasaban por allí, también fueron víctimas del intento de
agresión cuando intentaban auxiliar a padre e hijo, que todavía no
salían de su asombro con la actitud de la conductora. Finalmente, la
policía de Baiona consiguió reducir a la peligrosa “piloto”, que se
resistió con saña ante su detención.
Las autoridades se llevaron a la conductora mientras que el señor Conde se
trasladó a un centro de urgencias. En fin, toda una historia rocambolesca que
asusta bastante puesto que se sale totalmente fuera de lo normal la reacción
de esta conductora, que estaría por apostar que ya no estaba muy en sus
cabales cuando se acercó a la altura de los ciclistas.
Desconozco qué tipo de cargos le pueden recaer a esta mujer pero desde luego lo
va a tener crudo para librarse.